Nunca es tarde si la dicha es buena… Refranes y frases hechas (2º Bachillerato)

Para ir mejor preparados a Selectividad, no os vendría nada mal leer el siguiente artículo sobre refranes y frases hechas. Mucha suerte en la prueba, y… ¡recordad repasar las faltas de ortografía!! ( i>y, -ia> -ía, -ava> aba, -on, -an, -en> -ón, -án,-en…)

REFRANES COMUNES POPULARES

 

Quien mucho abarca, poco aprieta Quien emprende muchas cosas a un tiempo, generalmente no desempeña ninguna bien.

En casa de herrero, cuchillo de palo. A veces falta una cosa en el lugar donde nunca debiera hacer falta.

A mal tiempo, buena cara. Hay que saber sobrellevar los problemas de la vida.

A pan duro, diente agudo. Para superar las dificultades, es necesario esforzarse.

Cuando hay hambre, no hay pan duro. La necesidad obliga a valorar las cosas mínimas.

A falta de pan, buenas son tortas. Cuando falta de algo, se valora lo que puede reemplazarlo.

Unos nacen con estrella y otros nacen estrellados. Es diverso el destino de los hombres.

Por la boca muere el pez. Es inconveniente hablar más de lo necesario.

A palabras necias, oídos sordos. No hay que hacer caso del que habla sin razón.

Nadie diga: de esta agua no he de beber Ninguno está libre de que le suceda lo que a otro.

No se debe escupir al cielo. No se debe ofender a Dios, ni desear a otros cosas nefastas.

Más ven cuatro ojos que dos. (o Cuatro ojos ven más que dos) Las cosas consultadas y revisadas entre varios, salen mejor.

Ojos que no ven, corazón que no siente. No se sufre por lo que no se sabe.

El ojo del amo engorda el ganado. Conviene que cada uno cuide y vigile su empresa o comercio.

Quien tiene tienda, que la atienda (y si no que la venda) Cada uno debe vigilar bien sus negocios.

Perro que ladra, no muerde. Los que hablan mucho, suelen hacer poco.

A cada chancho (puerco) le llega su San Martín. No hay persona a quien no le llegue la hora de rendir sus cuentas.

A quien madruga, Dios lo ayuda. Muchas veces, el éxito depende de la rapidez.

Al perro flaco no le faltan pulgas. Al abatido y caído se le juntan todos los males.

A buen entendedor, pocas palabras bastan. La persona inteligente, comprende rápido lo que se quiere decir.

A su tiempo maduran las brevas. Hay que tener paciencia para lograr algo.

Genio y figura hasta la sepultura. No es fácil cambiar el carácter.

En todas partes se cuecen habas. Las flaquezas humanas no son exclusivas de ningún lugar.

Quien siembra vientos, recoge tempestades.  Los malos ejemplos e ideas, tienen funestas consecuencias.

A caballo regalado no se le miran los dientes.  Si algo no cuesta, no se tienen pretensiones.

Matar dos pájaros de un tiro.  Resolver dos problemas con una misma acción

Más vale pájaro en mano, que cien volando.  Se aplica a falsas promesas y proyectos irrealizables, que llevan a olvidar lo simple pero seguro.

Donde menos se piensa, salta la liebre.  A veces, cuando menos se espera, ocurren las cosas.

Mucho ruido y pocas nueces.  Se aplica a quien habla mucho y obra poco

Haz bien sin mirar a quien.  El bien hay que hacerlo desinteresadamente.

Hombre prevenido vale por dos.  Lleva gran ventaja la persona que toma recaudos.

Más vale maña que fuerza.  Se obtienen mayores logros con la habilidad, destreza y tranquilidad, que con la fuerza y la violencia.

Más vale poco que nada.  No hay que despreciar las cosas aunque sean pequeñas

La caridad bien entendida empieza por casa.  Lo natural es pensar en las necesidades propias antes que en las ajenas.

Quien mal anda, mal acaba.  Quien vive desordenadamente, generalmente termina en un mal final.

En boca cerrada no entran moscas  Es a veces muy útil callar.

Sarna con gusto no pica. Si se hace algo con gusto, no molestan los sacrificios.

Mal de muchos, consuelo de tontos. Hay que tratar de superarse individualmente, y no conformarse con lo que a otros también les sucede.

No por mucho madrugar, se amanece más temprano. A veces, vale más la dedicación y la calidad, que la rapidez.

Contigo, pan y cebolla. Si estás con la persona amada, no importa el poder adquisitivo.

Aquí hay gato encerrado. Algo no está claro, y hay que desconfiar.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Hay que tratar de vivir el día presente realizando los anhelos. 

Dios castiga sin palo y sin rebenque. A todos llega la justicia divina.

El que las hace, las paga. Siempre llega el momento de rendir cuentas. 

Ser el último orejón del tarro. Sentir que no lo tienen en cuenta para nada.

A lo hecho, pecho. Enfrentar las consecuencias de lo que se ha hecho.

No hay mal que por bien no venga. A veces, algo negativo trae consecuencias positivas.

 

Pasar la noche en blanco

Cuando una persona es incapaz de conciliar el sueño por un dolor, una preocupación u otro motivo, se dice que ha pasado la noche en blanco.

Tirar la casa por la ventana

Se dice que alguien tira la casa por la ventana cuando de repente comienza a efectuar gastos superiores a los que acostumbraba. Tan contundente expresión nace da la costumbre que existía en el siglo pasado de tirar literalmente por la ventana los enseres del hogar cuando a alguien le tocaba la Lotería Nacional en España.

Echarle a uno el muerto

La expresión echar el muerto y sus variantes echar el muerto a casa, a puerta ajena o al vecino, se utilizan comúnmente para imputar a un tercero la culpa de lo que no ha hecho. Al parecer, el origen de la expresión se remonta a la Edad Media

Las cuentas del Gran Capitán

Se trata de una expresión irónica que se dice de las cuentas donde figuran partidas exorbitantes, o de aquellas que están hechas de modo arbitrario y sin la debida justificación. La frase alude a las controvertidas cuentas administrativas que el genio militar Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) presentó a los Reyes Católicos después de haber conquistado para ellos el reino de Nápoles.

Pasar una noche toledana

Se dice de la persona que ha pasado la noche sin poder dormir, a causa de disgustos o molestias. Este modismo proviene, según el maestro Gonzalo Correas, de que las mozas toledanas del primer tercio del siglo XVII creían que el primer hombre varón que oyesen a partir de las 12 de la noche del día de San Juan se convertiría en su marido. Otra versión más dramática afirma que la expresión noche toledana se refiere a una terrible madrugada del año 806 en la que Amrus-al Lleridi, wali de Toledo, reunió en su palacio, so pretexto de celebrar un banquete, a 400 -hay quien dice a 700- muladíes toledanos, sospechosos de rebeldía contra el califa de Córdoba, su señor. Cuando los invitados se encontraban entregados a los placeres propios del festín, Amrus los mandó acuchillar hacia medianoche.

A la tercera va la vencida

Con esta locución proverbial se quiere dar a entender que a la tercera tentativa se suele alcanzar el fin deseado. El origen del dicho no está muy claro. Para algunos expertos, se encuentra en el derecho penal de los siglos XVI y XVII, en que se imponía la pena de muerte al ter furtum, o sea, al tercer hurto.

Estar en Babia

Babia es una apartada comarca leonesa que linda con Asturias. Regada por un afluente del río Luna, Babia era un lugar de descanso preferido por los Reyes de León, en la baja Edad Media. Con cierta frecuencia, el monarca, harto de los asuntos de palacio y las intrigas de los nobles, empeñados en instaurar un régimen feudal semejante al de Europa septentrional, se apartaba a este lugar paradisíaco y alejado de los campos de batalla.

¡Viva la Pepa!

Con el paso del tiempo, esta expresión popular ha cambiado de significado. Actualmente se le ha dado un sentido de desenfado y jolgorio, y se aplica a quienes tienen un carácter despreocupado. Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo, la expresión ¡Viva la Pepa! era un grito subversivo empleado durante muchos periodos políticos. La frase venía a sustituir a esta otra: ¡Viva la Constitución de Cádiz!

Dársela a uno con queso

Ya en la Edad Media, La Mancha era famosa por sus vinos de calidad, y taberneros de toda España se desplazaban hasta las bodegas manchegas para comprar los barriles de vino. Antes de pagar, los taberneros tenían la buena costumbre de probar la mercancía. Para dar salida a las partidas de vino picado o de muy baja calidad, los dueños de las bodegas recurrían a un arte especial: agasajaban a los compradores novatos y confiados con un sabroso plato de queso manchego en aceite, porque su fuerte sabor hacía que el paladar del incauto tabernero no distinguiera un buen caldo de uno echado a perder.

Las paredes oyen

Esta expresión proverbial nació en Francia y procede de la persecución contra los hugonotes que culminó con la matanza de la noche de San Bartolomé, el 24 de agosto de 1572. Cuentan los cronistas que la reina Catalina de Médicis (1519-1589), esposa de Enrique II, rey de Francia, era muy desconfiada y persecutora implacable de los hugonotes. Para poder escuchar mejor a las personas de las que más sospechaba, mandó practicar una red de taladros

Ser más feo que Picio

Para ponderar la fealdad de alguien se dice que es más feo que Picio, supuesto personaje a quien de feo que era, le dieron la unción con caña, por lo asustado que estaba el párroco. La ocasión la pintan calva

Los romanos adoraban a una diosa llamada Ocasión, a la que representaban como una mujer bellísima puesta de puntillas sobre una rueda y con alas en los pies o en la espalda, para indicar que las cosas buenas pasan rápidamente. Ocasión llevaba la parte delantera de la cabeza cubierta por una hermosa cabellera, pero estaba totalmente calva por detrás. Sambenito

Popularmente, este vocablo se asocia a la frase proverbial “echarle a uno el sambenito”, que se emplea cuando queremos difamar o desacreditar a alguien. El sambenito era la insignia de la Santa Inquisición que se ponía sobre el pecho y espalda del penitente reconciliado, a modo de capotillo amarillo con una cruz roja en forma de aspa.

Esto parece el corral de la Pacheca

La frase, que suele decirse para indicar un lugar donde reina el barullo y la confusión, alude a uno de los antiguos teatros de Madrid. Don Casiano Pellicer, en su Tratado histórico sobre el origen y progresos de la comedia y del histrionismo en España (1804), dice que en el año 1568 se representaban comedias en un corral de la calle del Príncipe, que regentaba un tal Burguillos, y que por esas mismas fechas se reformó para semejante cometido otro corral en la misma calle. Éste pertenecía a Isabel Pacheco, llamada La Pacheca.

Poner la mano en el fuego

La procedencia de este dicho, que se utiliza para manifestar el respaldo total a alguien o algo, se remonta a la época en la que se practicaba el llamado juicio de Dios. También conocida como Ordalía, ésta era una institución jurídica que dictaminaba, atendiendo a supuestos mandatos divinos, la inocencia o culpabilidad de una persona o una cosa -un libro, una obra de arte- acusadas de quebrantar las normas establecidas o cometer un pecado.

A buenas horas, mangas verdes

Durante el mandato de los Reyes Católicos se crearon los Cuerpos de la Santa Hermandad, tras su aprobación en las Cortes de Madrigal, en 1476. El cuerpo fue constituido para prestar auxilio en cualquier tipo de emergencias. Sus miembros vestían un uniforme con coleto -vestidura de piel que cubre el cuerpo hasta la cintura- y bocamangas de color verde. Relatan los cronistas de los siglos XVI y XVII que este cuerpo se ganó a pulso la fama de impuntualidad. Generalmente, cuando llegaban al lugar requerido para prestar el auxilio ya se habían cometido los desmanes y siniestros. Y a veces tardaban tanto que los vecinos del pueblo habían resuelto el problema. De hay que cuando se personaban en el lugar de los hechos, la gente les reprochaba diciendo: ¡A buenas horas, mangas verdes! La frase ha quedado para expresar en sentido peyorativo la demora y llegada tardía de un auxilio, así como para significar que los méritos no llegan en el momento oportuno.

¡Vete a la porra!

El modismo tiene su origen en el enorme bastón o porra que llevaba el tambor mayor de los antiguos regimientos. Aún hoy es posible verla en los desfiles militares en los que participa una banda de música. Antes, cuando ésta no desfilaba, la porra se dejaba a la puerta de las dependencias principales, que estaban cercanas a la prevención, el lugar donde los soldados pasaban el arresto por causas leves.

Poner pies en polvorosa

Existen diferentes versiones que explican el origen de este dicho, que significa huir o escapar con precipitación. Para algunos autores, la frase proviene de la nube de polvo o polvareda que se formaba en los antiguos caminos de tierra cuando alguien transitaba por ellos muy deprisa.

La casa de Tócame Roque

Tócame Roque no fue el nombre de ningún personaje, como algunos piensan, sino que así se llamaba una casa de vecindad ubicada en la calle del Barquillo, en Madrid. La vivienda, fea e insalubre, fue demolida en el año 1850.

Tonto de capirote

Expresión burlesca que se aplica a la persona muy necia e incapaz. El maestro Gonzalo Correas, en su Vocabulario de refranes, incluye la expresión bobo de capirote, diciendo que los bobos de esta clase son llamados así porque es común ponerles un capirote por burla.

Tener muchos humos

Hoy en día, este modismo se utiliza para designar a las personas que se comportan con altivez, vanidad, presunción o engreimiento desmesurados. También se emplea como reproche hacia quienes aparentan un nivel social o económico que en realidad no les corresponde. En tales casos se suele recurrir a algunas de estas frases: ¡Vaya humos que se gasta! Y ¡Se le han subido los humos a la cabeza! Parece ser que el origen de la expresión proviene de una costumbre bastante común entre las familias distinguidas de la antigua Roma, como atestigua Joaquín Bastús en su obra La sabiduría de las naciones (1862). Las familias solían colocar en el atrio de la casa los retratos o bustos tallados en piedra de sus antepasados: padres, abuelos, bisabuelos, hermanos, tíos…

Historias rocambolescas

Viene a cuento hablar de este tipo de historias para catalogar una serie de hechos o circunstancias que resultan extraordinarios, exagerados o inverosímiles. Su origen está en el personaje novelesco Rocambole, protagonista de una serie de novelas escritas por Ponson du Terrail entre los años 1859 y 1867.

Echarle a uno los perros

El origen de esta expresión es taurino. Antiguamente, cuando un toro de lidia se mostraba remiso en embestir o rehuía el capote, se sacaba al ruedo una jauría de perros que estaban adiestrados para hostigar al animal con ladridos y mordiscos. Si la res acosada no reaccionaba, finalmente era condenada a la puntilla. De este lance, que el público solía pedir al grito de “¡perros! ¡perros!”, proviene la expresión “echar los perros”. Ésta se emplea como sinónimo del acto de acosar y hostigar a alguien

Quien se fue a Sevilla, perdió su silla

Durante el reinado de Enrique IV (1425-1474), le fue concedido el arzobispado de Santiago de Compostela a un sobrino del arzobispo de Sevilla, don Alonso de Fonseca. Dado que el reino de Galicia andaba revuelto, el arzobispo electo pensó que la toma de posesión del cargo no iba a ser cosa sencilla, por lo que pidió ayuda a su tío. Don Alonso se desplazó al reino gallego, pero pidió a su sobrino que se ocupara del arzobispado sevillano durante su ausencia. El arzobispo, tras lograr serenar los ánimos de los gallegos, regresó a Sevilla, pero se encontró con que su sobrino no quería dejar de ningún modo la silla hispalense. Para que desistiera, no sólo fue necesario un mandato del Papa, sino que interviniera el rey y que algunos de sus seguidores fuesen ahorcados tras un breve proceso. Vérsele el plumero

Este dicho tan recurrente se usa para indicar que una persona deja traslucir de forma involuntaria sus verdaderas intenciones o pensamientos en un asunto. Indudablemente, su origen se encuentra en la fábula La corneja y los pájaros, escrita por el griego Esopo en el siglo VI a. de C. La fábula cuenta que Júpiter, el padre los dioses, para nombrar al rey de los pájaros, señaló una fecha en la que todas las aves deberían comparecer ante él, para así elegir a la más bella. Todos los pájaros se acercaron a la orilla del río para acicalarse y arreglarse el plumaje. La corneja, consciente de su fealdad, se dedicó a recoger las plumas que se habían desprendido de los otros pájaros y se las prendió en el cuello. Al llegar el día señalado por Júpiter, todas las aves acudieron al concurso. De todos los plumajes, el de la corneja resultó ser el más bello y elegante. Pero cuando estaba a punto de ser coronada, los demás pájaros, indignados por el engaño, se le echaron encima y cada cual arrancó del penacho las plumas que le pertenecían. Y la corneja no consiguió el tan preciado puesto, por vérsele el plumero, o sea, el penacho de plumas de pega.

 Mari-Sarmiento, que fue a cagar y se la llevó el viento

Nadie sabe quién fue la Mari-Sarmiento a la que hace referencia este refrán. Hay quien supone que este nombre propio es un apelativo genérico, como muchos otros: Marimacho, Marisabidilla, Marizápalos… Para algunos lingüistas, como Julio Cejador, Marisarmiento significó en otros tiempos mujer delgada, flaca como un sarmiento. Y de ahí procede el refrán “El viento de Mari-Sarmiento, que fue a cagar y se la llevó el viento”.

¡Apaga y vámonos!

Esta exclamación, que se utiliza para dar por terminada una cosa, tiene su origen en una conseja situada en el pueblo de Pitres. Hace siglos, dos clérigos de este municipio granadino, aspirantes a una plaza de capellán, hicieron una apuesta a ver cuál de ellos celebraba la Santa Misa en el menor tiempo posible. Tras concluir los preparativos para el desafío religioso y mientras se aproximaban al altar, uno de los curas inició la misa diciendo: “Ite, Missa est”, fórmula litúrgica que precedía a la bendición final. El otro, impasible, se giró hacia el monaguillo que sujetaba la vela y exclamó: “¡Apaga y vámonos!, que ya está dicha la misa”.

Poner los puntos sobre las íes

Según el Diccionario de modismos, de Ramón Caballero, esta expresión significa “concretar, determinar, acertar, sintetizar, por lo común con daño o contrariedad para alguno”. La adición del punto sobre la i minúscula data del siglo XVI.

No hay tu tía

Expresión que se emplea para recalcar que algo carece de solución. Tiene su origen en un ungüento medicinal que en épocas pasadas se aplicaba como remedio para todos los males, la atutía o tuthía, vocablos que derivan del árabe altutiyà. Este compuesto, que fue empezado a ser utilizado por los árabes con fines oftalmológicos, no es otra cosa que una mezcla de óxido de cinc y otras sales metálicas que se adhieren formando una costra grisácea en las paredes de los hornos donde se trabaja con derivados de ese mineral. El dicho “no hay tu tía”, que es una modificación de no hay atutía, se empleaba para indicar que una enfermedad no tenía remedio ni aplicando el virtuoso preparado.

Morder el polvo

Los caballeros de la Edad Media, cuando se sentían mortalmente heridos, tomaban un puñado de tierra y lo mordían, como beso postrero de respeto y despedida a la madre Tierra, que los había sustentado y que ahora iba a recibirles en su seno. Este ritual dio lugar a la expresión morder el polvo, que equivale a humillarse, a darse por vencido.

Hacer el primo

La palabra primo con el significado de hombre simplón y poco cauto fue recogida por el Diccionario de la Real Academia en 1852. El origen de esta popular expresión hay que buscarlo en las cartas que durante los sucesos del Dos de mayo de 1808 envío el mariscal francés Joaquín Murat al simplón infante don Antonio y a la llamada Junta de gobierno de España, según advierte Joaquín de Entrambasaguas en su libro Estudios dedicados a Don Ramón Menéndez Pidal (1952). Murat, al dirigirse al infante y a la junta, empleaba la fórmula protocolaria de “Señor primo, señores miembros de la Junta” y seguidamente dejaba caer la amenaza: “Anunciad que todo el pueblo en que un francés haya sido asesinado será quemado inmediatamente… Que los que se encuentren mañana con armas, cualesquiera que sean, y sobre todo con puñales, serán considerados como enemigos de los españoles y de los franceses y que inmediatamente serán pasados por las armas.”

Tomar las de Villadiego

Cuando alguien se ausenta de forma precipitada, generalmente para huir de algún contratiempo o peligro, o abandona su hogar para no sufrir un daño, se dice que esa persona ha tomado las de Villadiego. Nadie sabe con seguridad cúal es el origen de esta popular expresión, pero hipótesis no faltan.

Armarse la Marimorena

Frase que se utiliza para comunicar que se ha organizado una gran pelea o bronca entre varias personas. El origen de este dicho popular surgió a raíz del pleito que se abrió en 1579 contra María Morena, más conocida entre sus amistades como Marimorena, tabernera de la corte de Madrid, y su esposo, Alonso de Zayas, por “tener cueros de vino en su casa y no querer vender”. La insólita naturaleza de este pleito y el embrollo que desató mientras duró puso de moda la palabra marimorena, con el significado de pendencia, riña o contienda.

 Picar muy alto

Cuenta la rumorología que Juan de Tasis y Peralta, conde de Villamedina, estaba profundamente enamorado de doña Isabel de Borbón, esposa del rey Felipe IV. Pues bien, durante una corrida de toros celebrada en la Plaza Mayor de Madrid, con motivo de la onomástica del monarca, el citado conde rejoneó un toro con tanto lucimiento que la reina exclamó asombrada: “¡Qué bien pica el conde! Y el rey, con sorna, aludiendo a los amores reales del rejoneador puntualizó: “Pica bien, pero pica alto.” La frase real salió de los muros de la plaza y empezó a usarse para significar que una persona tiene muchas ambiciones o grandes pretensiones.

Esto es Jauja

Este dicho se emplea para designar todo lo que parece o quiere presentarse como modelo de fácil prosperidad y abundancia. Jauja es una localidad peruana enclavada en el Suyo de Huancayo, en los Andes. En la época de las colonias, el virrey Amat la convirtió en su lugar de residencia por la bondad del clima para el reuma y las enfermedades respiratorias. De esta manera, Jauja se erigió en un enclave codiciado por los enfermos. Su fama vino a hacerse legendaria y acabó por llegar a España, traída por los inmigrantes. La fantasía popular acabó por identificar Jauja con el paraíso, máxime si se tiene presente que esa zona del altiplano andino era rica en minas de plata constituidas por vetas a flor de tierra, semejantes a ríos de este preciado mineral.

En un santiamén

Equivale a decir en un instante. La expresión nace de la fusión de las dos últimas palabras latinas que se dicen al santiguarse: In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

Dejar a uno en la estacada

La estacada era el palenque, liza o campo de batalla, construido ordinariamente con estacas -de donde viene su nombre- en que se celebraban los desfiles solemnes, los torneos, justas y demás competiciones entre caballeros. “De aquí se llamó figuradamente quedar o quedarse en la estacada a ser vencido en una disputa, o perder en una empresa, y poner o dejar a uno en la estacada, a matarlo o abandonarlo en un grave peligro o asunto peligroso”, explica Rodríguez Marín en su  edición crítica del Quijote.

Prometer el oro y el moro

Frase irónica que se emplea cuando alguien ofrece cantidades o ganancias considerables y, por lo común, más exageradas que positivas. Hay quien opina que el dicho procede de un suceso que ocurrió en Jerez en el año 1426. En tiempos del rey Juan II, varios caballeros cristianos de Jerez apresaron en una redada a 40 moros principales, entre ellos al alcaide de Ronda llamado Abdalá y a su sobrino Hamet. A pesar de que Abdalá pagó el rescate con una fuerte suma de dinero, la esposa del caballero Fernández de Valdespino se negó a liberar al sobrino si no le abonaban 100 doblas de oro que había gastado en su guarda y mantenimiento. Debido a que nadie se ponía de acuerdo, Juan II ordeno que Hamet fuera conducido a la corte. Como allí se habló largo y tendido de dinero y moro es probable que el pueblo andaluz se dijese que el rey quería el oro y el moro. Hay otra hipótesis más sencilla que dice que la frase es un mero juego de palabras, como estos otros: troche y moche, orondo y morondo, tus ni mus…

Habas contadas

Cuando algo nos parece tan claro y evidente que no puede ser de otro modo, se dice que son habas contadas. Durante mucho tiempo, ayudarse de la semilla de esta planta para contar y efectuar pequeñas operaciones matemáticas, así como para echar suertes, fue algo habitual tanto en las casas como en la plaza pública de muchos pueblos españoles. Para ciertos folcloristas, sin embargo, la expresión nació a raíz de que el cabildo eclesiástico de Cádiz hacia sus votaciones secretas con habas blancas para votar sí, y altramuces, para votar no. Otras congregaciones religiosas utilizaban habas de diversos colores, o peladas y cubiertas.

No se ganó Zamora en una hora

La hija de Fernando I, Doña Urraca, recibió a la muerte de su padre el señorío de Zamora. Su hermano, el rey don Sancho II de Castilla, llamado el Bravo, deseoso de arrebatarle tan preciada herencia, sitió la ciudad zamorana. Pero ésta fue bravamente defendida por Doña Urraca durante 6 meses, hasta que el traidor Vellido Dolfos asesinó por la espalda a don Sancho, el 6 de octubre de 1072.

Me lo dijo un pajarito

Las aves siempre han tenido fama de ser portadoras de malas o buenas noticias. Tanto en la Biblia como en la literatura clásica abundan alusiones que así lo certifican. Es más, el arte de predecir el futuro por el vuelo y el canto de las aves por parte de los chamanes es la muestra antiquísima de una conexión espiritual entre los pájaros y el hombre. Otro ejemplo más próximo a nosotros está representado por las palomas mensajeras, que tan valiosos servicios han prestado en las tareas de información. Todo ello explica la antigüedad de la frase me lo dijo un pajarito, que es utilizada para encubrir jocosamente el conocimiento de una noticia llegada por vía confidencial.

Salga el sol por Antequera

Esta frase equivale a decir que uno muestra una total y absoluta despreocupación por las consecuencias o el resultado de algo. La expresión completa es: Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera. Dicen que esta alocución tuvo su origen durante la reconquista de Granada por los Reyes Católicos. Curiosamente, Antequera está al oeste de Granada, o sea, al poniente, no al levante, por lo que el sol nunca podía salir por Antequera. De ahí el sentido irónico de la frase.

Cambiar de chaqueta

El origen de este dicho, que significa cambiar de opinión o de partido político, lo explica el folclorista Luís Montoto en la página 141 de su libro Un paquete de cartas: “Dice un escritor que el modismo viene de que cada partido o fracción de guerra, política o religiosa, solía distinguirse por la casaca, túnica o sobrevesta que llevaban sobre la armadura de malla o hierro. En las guerras de religión, en Francia, los católicos solían llevar las túnicas o sobrevestas sembradas de cruces de color rojo, mientras que los calvinistas, para distinguirse de aquéllos, las usaban blancas y sin cruces.

Ser un cafre

El apelativo cafre se aplica a toda persona o situación que encarna lo opuesto a la civilización y la cultura. En realidad, se llaman cafres a los habitantes de Cafrería o País de los cafres, grupo de pueblos bantúes que habitaba la región oriental de África del Sur, en El Cabo y Natal.

Tener más cuento que Calleja

De las personas cuya fantasía les lleva a falsear la realidad de forma intencionada o no, se dice que tienen más cuento que Calleja. El origen de esta expresión está en la figura del editor Saturnino Calleja y Fernández (1855-1915). A la temprana edad de 20 años, este burgalés fundó en Madrid su editorial, casa que ha publicado gran cantidad de libros de carácter pedagógico y recreativo. Calleja y Fernández fue conocido sobre todo por su ingente producción de cuentos

Armarse la de Dios es Cristo

De este modo se expresa el desencadenamiento de un gran escándalo donde todos los participantes gritan y ninguno se entiende. La mayoría de los autores coincide en afirmar que la frase proviene de las controversias y violentos enfrentamientos surgidos en el transcurso del primer concilio ecuménico de Nicea, al discutirse la doble naturaleza, humana y divina, de Jesucristo.

El movimiento se demuestra andando

La mejor manera de demostrar una cosa es hacerla prácticamente, no limitándose a decirla. La expresión proviene de la obra Vida de los filósofos ilustres, escrita por el griego Diógenes Laercio en la primera mitad del siglo III. Cuenta este autor, al referirse a la vida del filósofo heleno Diógenes el Cínico, que como cierto erudito pretendía probarle con silogismos que el movimiento no existía, Diógenes se levantó y se puso a pasear.

Irse de picos pardos

En la Edad Media, la ley obligaba a las mujeres de vida alegre a usar, como distintivo de su profesión, un jubón -vestidura que cubre hasta la cintura- de picos pardos. De ahí que originalmente la expresión irse de picos pardos significara irse con una mujer de la vida. Hoy, sin embargo, el modismo se usa como sinónimo de diversión y juerga, pero no necesariamente con mujeres de mala fama.

Ser culo de mal asiento

Cuando una persona actúa de forma inconsciente, no se sujeta a un trabajo u ocupación por mucho tiempo, o va de aquí para allá sin rumbo fijo, se dice que tiene un culo de mal asiento. La expresión alude, no a las posaderas del hombre, sino al culo de las vasijas, que cuando no es totalmente plano hace que aquéllas bailen.

Pelillos a la mar

Se refiere a la reconciliación de dos personas que previamente han dejado de hablarse por alguna discordia. La expresión aparece en La Iliada a propósito de la disputa que mantuvieron París y Menelao por la posesión de Helena de Troya, esposa de este último. Mientras éstos reñían, los griegos y troyanos se reunieron para hacer las paces. Como señal de amistad, trajeron unos corderos para ser ofrecidos en sacrificio a los dioses y, como primera ceremonia, les cortaron unos pelillos que se repartieron entre los príncipes troyanos y aqueos. Victoria pírrica

El éxito que ha supuesto grandes esfuerzos y sacrificios se conoce como victoria pírrica. La expresión tiene su origen en Pirro II, rey de Epiro (319-273 a. de C.) que luchó y derrotó a los romanos en diferentes batallasAl recibir la enhorabuena por esta victoria, el rey contestó: “Estoy perdido si consigo otra victoria como ésta”.

A ojo de buen cubero

Esta expresión se emplea normalmente para decir que una cosa está hecha sin medida, sin peso o a bulto. Antiguamente, en los diferentes reinos existía una total falta de reglamentación a propósito de los sistemas y métodos de medidas. La frase a ojo de buen cubero hace referencia a las medidas de capacidad de las cubas destinadas a contener agua, vino, aceite u otro líquido. Las cubas eran fabricadas una a una por el cubero, y su capacidad venía determinada por el reino en el que tuviera montado el negocio e incluso por las diferentes normativas de medidas dictadas por los señores feudales.

Salir a la palestra

Antiguamente, la palestra era un lugar donde se practicaban por lo general deportes y combates. Pero también tenía otros usos. La palestra, que normalmente era un patio porticado, servía de lugar de encuentro para discutir acerca de asuntos de interés y para celebrar competiciones literarias públicas.

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